Roxana Ramírez es la máxima promesa del atletismo chileno en velocidad. Con dos oros en los Juegos Sudamericanos de la Juventud Panamá 2026, “Roxy” tiene un futuro esperanzador en las distancias cortas.
La nacida en Puerto Ayacucho (Venezuela) se apresta para viajar a Dakar y participar en la cuarta edición de los Juegos Olímpicos de la Juventud. La promisoria atleta llegó a Chile a los 10 años acompañada de su madre Ángela Rodríguez, su padre Rolando Ramírez y sus hermanas Andrea y Victoria Ramírez.
Antes de llegar a suelo nacional, Ramírez practicaba atletismo en su tierra natal acompañada de sus amigas, enfocándose en pruebas de fondo como 5.000 y 10.000 metros. En 2020 y ya en suelo chileno, llegó al club de su entrenador Ángelo Orellana, donde realiza su preparación entrenando en la pista atlética del Estadio Santiago Bueras de Maipú en el Club Speed.
“Fue un proceso complicado, pero me adapté y llegué al club de mi entrenador Ángelo Orellana. Primero inicié con un técnico que entrenaba con los niños más pequeños y después yo me pasé con el grupo de los grandes”, dice Ramírez.
Su proceso en el Club Speed no tuvo un comienzo normal, la pandemia por el COVID-19 frenó su proceso formativo. Las sesiones de entrenamiento pasaron ser en formato virtual, algo que no fue impedimento para que Orellana se diera cuenta del talento de Ramírez: “Estábamos entrenando de manera online y era muy poco lo que nos podíamos reunir. Acepté de que trabajara conmigo de una manera distinta, que fuera un proceso integrándose de a poco al grupo y de ahí no paró más, mostró de inmediato una habilidad distinta”, señala Ángelo Orellana.
Las evaluaciones realizadas a la ahora velocista mostraban que tenía aptitudes para participar en pruebas de salto, de resistencia y de velocidad. Sin embargo, Orellana y Ramírez privilegiaron la preparación para competir en pruebas de velocidad: “Las evaluaciones nos dijeron que ella es para esto. Y creo que no nos equivocamos, está demostrando hoy en día que el trabajo que se ha hecho ha dado resultados”, agrega el especialista.
Determinación inquebrantable
Roxana Ramírez posee el récord nacional femenino en los 100 metros planos en las categorías U18 y U20, con una marca de 11.47 segundos que registró en el Campeonato Sudamericano U20 que se disputó en Lima en octubre de 2025.
Su mentalidad y determinación han sido unos de los motores para trabajar en la consecución de los objetivos planteados con su entrenador. Si bien durante la preparación Roxana intenta no hablar de conseguir medallas para no desviar la atención, sabe que sus metas las conseguirá tarde o temprano sin importar el sacrificio involucrado.
Según su madre, Ángela Rodríguez, Roxana destaca en lo deportivo porque es una joven “muy competitiva, se esfuerza mucho y no para hasta lograr lo que ella quiere”, agregando que desde pequeña le enseñaron a “ser mente fuerte, que a veces se pierde también como se gana y que tiene que estar preparada para ambas cosas, algo que le costaba al principio porque no le gustaba perder”.
“Es muy difícil que no consiga algo porque siempre que se propone algo me dice: ‘Profe, lo voy a hacer’, y resulta. Es mentalmente muy fuerte, es una persona de competencia, yo siempre le he dicho, ‘Tú eres de competencia, no eres de entrenamientos’, eso es súper importante en un deportistas de alto rendimiento”, recalca su coach.
A lo que Roxana añade: “Siento que soy responsable en todas las cosas. Puede sonar un poco egoísta pero creo que soy buena deportista, soy de esas personas que cuando tienen algo en la cabeza, trabajo 100% en eso y lo cumplo”.
La consagración: Panamá 2026
Los Juegos Suramericanos de la Juventud realizados en Panamá a comienzos del 2026 confirmaron que el proceso de formación con Roxana iba por buen camino: la velocista nacional consiguió dos triunfos para el Team Chile en las pruebas de 100 y 200 metros.
“Cuando me subieron al podio y canté el himno de Chile me emocioné. Me dio mucha felicidad porque logré mi objetivo y la meta que yo quería en ese campeonato. Además, dejé el nombre de Chile bien alto y eso me gusta mucho”, agregando que “pensé en mi mamá, mi papá y mi entrenador. Mis padres son unas personas admirables porque se sacrifican mucho por mí y siempre están ahí apoyándome en todo momento”.
Su madre rememora: “Fue una sorpresa que nosotros no esperábamos, pero teníamos la esperanza de que ella pudiera ser campeona porque venía muy bien posicionada en el ranking. Sentimos mucho orgullo, felicidad, satisfacción, porque el sacrificio que hacemos nosotros también como padres hacia ella es increíble”.
Los resultados obtenidos por la joven promesa le permitieron sumarse a la delegación nacional que participó en el Mundial de Relevos, disputado en Botsuana apenas días después de conseguir los dos metales dorados.
Si bien no consiguieron el objetivo de clasificar el Mundial de China 2027, para Roxana fue una experiencia inolvidable, ya que tuvo la oportunidad de competir con Las Pumas, el cuarteto que defiende los colores nacionales en el 4×100 y compartió con atletas reconocidas a nivel mundial: “Me sentí muy cómoda con ellas y competir en un Mundial Adulto fue increíble porque vi a atletas que son campeones del mundo. Fue una experiencia única, la verdad, fue increíble. Los vi y me dije a mi misma: ‘Algún día voy a ser uno de ellos’”, dice Ramírez.
Un futuro prometedor
Si bien, el objetivo más cercano para la atleta es Dakar 2026, con su equipo técnico prefieren soñar en grande e ir planificando la ruta hacia Brisbane 2032 y dejarse sorprender ante una posible clasificación a Los Ángeles 2028.
“Sabemos que no es fácil, pero todo puede pasar. Es una niña que tiene mucho talento, mucha cabeza y siempre me sorprende con lo que hace. Entonces, nuestro foco son los Juegos Olímpicos 2032, pero todo puede pasar de aquí al 2028. No le cerramos la puerta a nada, vamos paso a paso sin apurarnos, pero como te digo, ella siempre sorprende”, dice Ángelo Orellana.
En el mundo del atletismo para Roxana su máximo anhelo es “ir a unas Olimpiadas y llegar a una final olímpica es mi mayor sueño“.
La chilena participará solamente en los 100 metros planos en Dakar 2026 (“Quiero sumar experiencia”, indicó) y ya se entrena pensando en una posible nominación a los Juegos Panamericanos de Lima 2027, donde espera formar parte del cuarteto que corra los 4×100 femeninos.








































































